Yobani Gonzales Jauregui –Una crítica al sistema esclavista en el siglo XVII: el memorial de los mulatos esclavizados

Artículo completo publicado en D’Palenque: literatura y afrodescendencia. Año IV, N° 4, 2019 

En el mes de diciembre de 1677, Juan Pasqual, Domingo López y Blas Manuel, pardos esclavizados de Francisco Franco, se dirigieron a las autoridades coloniales para explicarles el tormento que tenían que vivir a diario en el obraje de su amo, describiendo con lujo de detalles la violencia y crueldad con que eran tratados. En dichos documentos siempre aparecen referencias cristianas y una clara condena al sistema esclavista, solicitando que “les mande restituir la libertad que les an quitado mas a de ciento y cinquenta años”. Ahora bien, conozcamos el contexto en el cual los esclavizados escribieron estos documentos. El primer memorial estaba dirigido a las autoridades limeñas. Los tres firmantes solicitaban ser vendidos a otros amos porque Francisco Franco los maltrataba severamente en el obraje que tenía a su cargo. Ellos argumentan que son pobres y miserables y que recurren a la piedad del
Virrey porque esperan recibir

…el alivio de los rigurosos castigos que han experimentado y lo primero excelentísimo señor es que los suplicantes y todos los demás esclavos tienen tanta opresión y castigo en el dicho obraje cargados de mazos de fierro, cadenas, barretones, garapiñas y grillos sin tener ningún alivio ni descanso aun en días de fiesta trabajando de noche y de dia. A que se llega alguna vez que no entregan las tareas les amarra de pies y manos y les azotan por las plantas de los pies, y por la barriga no contentándose con cinquenta ni cien azotes sino de doscientos para arriba y sobre esto velas derretidas por todo el cuerpo dejandoles casi muertos y es de  advertir señor excelentísimo que ay algunos esclavos que huyendo destos castigos se entregan a manos de la perdición como desesperados y se echan en las paylas hirbiendo o se degüellan o se ahorcan” (AGI. Lima, 18).

Los obrajes eran centros de trabajo textiles donde se experimentaban los peores tratos que podían recibir los esclavizados. Trabajan casi veinte horas al día, recibían la peor comida, muchas veces no tenían contacto con el mundo exterior, trabajaban con grilletes y al son del látigo del administrador. Por otro lado, la descripción entregada por los firmantes del memorial nos hace recordar a las  panaderías limeñas que, desde la segunda mitad del siglo XVII, funcionaban como centros de represión y control social contra los esclavizados. Al igual que los obrajes, la crueldad y el salvajismo eran lo cotidiano en el trato de los esclavizados. Por este motivo, surgió un sinfín de revueltas, incendios o asesinatos, llevando a las autoridades a prohibir que se ubiquen panaderías cerca de la plaza principal de la ciudad.

Retomando a nuestros personajes, Juan Pasqual, Domingo López y Blas Manuel, ellos señalan que el motín fue como respuesta a los malos tratos, para llamar la atención de las autoridades y para que los abusos sean castigados. Suplican quedarse en la cárcel hasta que puedan ser vendidos a otros amos. Desafortunadamente, la respuesta fue negativa: no podían ser vendidos sin la autorización de su amo, pero sí podrían colocarle una demanda por maltratos físicos. Además, tenían 15 días para hacerlo y permanecer en la cárcel. En caso de no hacerlo, serían devueltos a su amo, exhortándolo a que “les trate bien como debe y deje libremente cohabitar con su mujer los días que dispone los sinodales y lo está por
derecho” (AGI. Lima, 18). Como se puede observar, ya estaba muy difundida en la sociedad colonial que la cohabitación eran un derecho de los esclavizados casados, el cual no se les podía impedir. Por ese motivo, llaman la atención a Francisco Franco para que no siga impidiendo la convivencia entre las parejas casadas. 

Otro pardo esclavizado, Joan Francisco de Estela, también de propiedad de Francisco Franco, se unió a la denuncia contra los malos tratos de su amo. Argumentó que no fue parte de la conspiración ocurrida en el obraje, pero no perdió la oportunidad de señalar que no solo recibió castigos físicos…

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